Llegan Tertulias en Familia al barrio del Pensador Mexicano, en el centro de la capital

  • Vecinos recuerdan pasajes históricos, personajes y zonas de esa parte del primer cuadro de la ciudad
  • Participa Secretario General de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza, en esta actividad que busca recobrar la convivencia y la unidad vecinal, como parte del proceso de pacificación

Zacatecas, Zac., 27 de febrero de 2026.- Los recuerdos llegan, así, de golpe. La nostalgia invade a las y los presentes; se observan, se saludan. Están ahí, frente a frente, en una tertulia familiar, organizada por el Gobierno de Zacatecas, a través de la Secretaría General, la Crónica del Estado y la Dirección de Archivos.

No son todos, apenas son un puñado de vecinos, sentados ahí, en el angosto callejón del Pensador Mexicano, en pleno centro histórico de la capital zacatecana, a unos pasos de donde se apilaban cadáveres durante la Toma de Zacatecas, en la plazuela de Guadalajarita. Ahí, donde corrían ríos de sangre, producto de esta batalla que marcó el derrocamiento del usurpador Victoriano Huerta.

Se conocen de antaño, recuerdan etapas históricas sobre la revolución, la actividad deportiva y las primeras canchas y albercas en la capital, el rebote de Barbosa y los juegos que protagonizaba Pánfilo Natera, quien, cuando perdía, disparaba contra el muro.

“Todavía ahí se observan los impactos, debajo de los números”, indican quienes participaron en esta iniciativa que busca recobrar la convivencia y la unidad vecinal, como parte del proceso de pacificación que impulsa el Gobernador David Monreal Ávila y que forma parte de las actividades de la Agenda y el Año del Progreso.

El Secretario General de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza, quien estuvo presente durante la tertulia, tiene también su historia en esa zona. Javier Cervantes, hijo del profe Cervantes, exárbitro, entrenador de los equipos de ciegos, recuerda que fueron compañeros de banca en el colegio Juana de Arco y que llegó a ir a su casa a jugar y estudiar, ahí en la segunda de Guerreros.

Con chocolate calientito y pan en mano, repartido entre las y los presentes, recordaron a don Margarito, a quien apodaban El Pistolas, un militar que participó en la batalla de Zacatecas y que, en los aniversarios, bajaba enfundado en su uniforme, impecable y bien boleado; nos contaba cómo salvó la vida, se escondió en los apilamientos de cadáveres.

“Era un hombre muy disciplinado que, después, se dedicó a la albañilería, enseñó a muchos, siempre nos mostraba cómo se debía trabajar y que siempre se tenía que dejar limpio el espacio donde se laboraba, al igual que la herramienta”.

También recordaron al fotoperiodista Carlos Rodríguez, Don Charly, el fotógrafo quien vivía en la Plazuela de las Velas y cuya casa era una parada obligada para persignarse frente al señor de la Misericordia, que se encuentra en un pequeño patio por el que se accede a la vivienda.

Hablaron del profesor Marcelino González, quien formó a muchas generaciones y que se dedicó a enseñar deporte y danza.

Se refirieron a los callejones de la zona, el del Deseo, Ozuna, calle de la Mantequilla y de Las Velas, el callejón del Diablo, el de Pancitas y el Gusano, nombres adoptados de acuerdo a las condiciones de la zona, a leyendas o a sucesos que se registraban.

Así fluyó la memoria histórica de los vecinos, algunos que aún habitan en la zona, otros, cuya niñez transcurrió en el centro y que, al hacer su vida, tuvieron que cambiar de residencia, pero que no se olvidan de su barrio, de sus amistades.

De eso se trata, dijo el Secretario General de Gobierno, de recobrar la memoria histórica, de rescatar la identidad. A los vecinos les recordó que “son ustedes, quienes hacen grande a los barrios y de eso deben sentirse orgullosos”.

Participaron en esta actividad los titulares de la Crónica, Federico Priapo Chew Araiza, y de Archivo, Lucía de León; los legisladores Ruth Calderón Babún y Santos González, así como la música de José Alberto Medina de Ávila.

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