Encabeza Gobernador David Monreal ceremonia del 216 aniversario del inicio de la Independencia
- Pirotecnia en Plaza de Armas y en el Cerro de La Bufa iluminó el cielo de verde, blanco y rojo
- Disfrutan familias zacatecanas de verbena popular, folclor, música, antojitos y juegos mecánicos; con un cierre a cargo de la Banda La Chacaloza de Jerez
Zacatecas, Zac., 15 de septiembre de 2026.- Ante una Plaza de Armas llena y con los ¡Viva México! que resonaron al unísono, el Gobernador David Monreal Ávila encabezó la ceremonia del Grito de Independencia desde el balcón principal de Palacio de Gobierno.
El mandatario estatal ondeó la bandera tricolor y rememoró aquel llamado que el Cura Miguel Hidalgo y Costilla hizo el 16 de septiembre de 1810 para dar inicio a la lucha por la libertad de México.
“Zacatecanas y zacatecanos ¡Viva la independencia! ¡Vivan las mujeres y hombres que nos dieron patria y libertad! ¡Viva Don Miguel Hidalgo y Costilla! ¡Viva José María Morelos y Pavón! ¡Viva Doña Josefa Ortiz de Domínguez! ¡Viva Leona Vicario! ¡Viva Ignacio Allende! ¡Viva Víctor Rosales! ¡Viva José María Cos! ¡Viva José María Rodríguez! ¡Viva el pueblo de Zacatecas ¡Viva Zacatecas! ¡Viva Zacatecas! ¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México!
La gente respondió con banderas tricolores en alto y entonó con emoción el Himno Nacional.
Por un instante, Zacatecas se convirtió en aquel 16 de septiembre de 1810, cuando en Dolores Hidalgo, Guanajuato, el Cura Miguel Hidalgo arengó a su pueblo por la libertad.
Nadie cabía y, sin embargo, cabían todos. Los sombreros flotaban como barcas sobre la marea humana, las banderas aleteaban igual que pájaros y los celulares alzados formaban una constelación a ras de suelo que quería guardar la noche entera en la memoria.
La fiesta patria estaba en todas partes: en balcones convertidos en palcos; en risas que saltaban de un grupo a otro; en el Himno Nacional, que erizó la piel de la Plaza de Armas; en el aroma de los antojitos que viajaba entre la gente como una invitación; y en el murmullo que, al llegar las arengas, se volvió estruendo.
Tras el Grito, la noche se convirtió en un lienzo de fuego. El cielo de Zacatecas se encendió una y otra vez en bolas verdes, blancas y rojas que se abrían como flores en la oscuridad, árboles de fuego que brotaban sobre los techos iluminados, cascadas de chispas que se derramaban sobre las cúpulas como una lluvia de luz.
En el Cerro de la Bufa, la pólvora contestó al llamado de la plaza, como si el Grito hubiera subido hasta la cima para gritarse otra vez.
La Plaza de Armas se llenó del fervor patrio, con banderas, sombreros, matracas, bigotes, en una noche para recordar a las mujeres y hombres que nos dieron patria y libertad, pero también para celebrar lo que nos une como pueblo.
Fue una noche con alegría, en paz y con mucho orgullo de ser mexicanos y zacatecanos.
El programa preparado por el Gobierno de Zacatecas inició con la Compañía de Danza Folclórica de Zacatecas y artistas locales, siguió la música versátil de Distrito Latino y la presentación de Mariano y su Dosis “El Buky”.
Posteriormente, la emblemática Banda Sinfónica de Zacatecas hizo su presentación, como antesala del momento central de la noche, el Grito de Independencia.
Durante la verbena popular, las familias disfrutaron de antojitos y platillos tradicionales como pozole, enchiladas, buñuelos, tostadas y flautas, mientras los niños pedían ir a los juegos mecánicos.
El cierre de la noche estuvo a cargo de la Banda La Chacaloza de Jerez, que mantuvo a la gente disfrutando de la fiesta en la Plaza de Armas, con éxitos como Mi Estilo de Vida, Diez Kilómetros, Orgullo Mexicano y Mejor Nadota, entre otros.
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